Constancia de situación fiscal, opinión de cumplimiento y facturación recurrente. Eliges la empresa y el día del mes; el sistema los ejecuta solo cada periodo y te deja el documento en el historial y en tu correo registrado.
Tres puntos. Los dos primeros son documentos que sólo sirven si están vigentes; el tercero es la factura que emites igual mes con mes.
El mismo flujo para los tres puntos: se configura una vez por empresa y corre solo.
Es el documento que te piden clientes, plataformas y proveedores, y el que alimenta los datos fiscales con los que se timbran tus facturas.
La opinión caduca y casi siempre la necesitas para ayer: un contrato, un banco, una licitación, un pago que no sale sin ella.
Cargas el comprobante que quieres repetir. A partir de ahí el sistema lo vuelve a emitir cada periodo, cambiando solo el mes que estás facturando, y lo envía directo a tu correo registrado.
Conecta una empresa, elige el día y deja que los tres trámites se resuelvan solos cada periodo.